INSTITUTO NACIONAL DE CARDIOLOGÍA “IGNACIO CHÁVEZ”

“Amor scientia que inserviant cordi”

(“El amor y la ciencia al servicio del corazón”)

HISTORIA

Los cambios fundamentales en la mentalidad del país como consecuencia de la Revolución Mexicana de 1910, se reflejaron en su vida médica, su Universidad y sus Hospitales. El año de 1924 puede situarse como el inicial de una reforma médica, que partió del Hospital General de la Ciudad de México en donde se comienza a desmembrar la medicina general para dar paso a las especialidades. Así, el primer departamento de especialidad médica en nacer fue el de Cardiología, que tuvo su primer servicio en 1924, y fue confiado al Dr. Ignacio Chávez Sánchez durante un lapso de 20 años, hasta 1944 en que se inaugura el Instituto Nacional de Cardiología.

Después de dos años de estudio en París, bajo la dirección de los profesores Henri Vaquez y Charles Laubry, el profesor Ignacio Chávez regresa a México en 1927 con la firme idea de crear un Instituto que según sus palabras, “fuera algo más que un hospital para cardíacos”. Lo concebía como un lugar en donde se impartiera asistencia médica no sólo de alta calidad científica sino además con calor humano dirigida a una población económicamente débil y necesitada, en años en los que la Seguridad Social en México aún no se iniciaba. Aunado a esto, se pretendía que dicho Instituto contara con una escuela que fuera un foco de difusión de doctrinas médicas avanzadas. Finalmente, otro de los objetivos era el fomentar la investigación científica, aquélla que creara ciencia propia y no se concretara a importar y asimilar la extranjera. En otras palabras “a vivir a tono con el pensamiento científico de hoy, no con el de ayer; y en el concierto universal de las ideas, ser una voz y no un eco”.

Surgimiento (1944)

Así, el 18 de abril de 1944 es inaugurado en la Calzada de la Piedad (hoy llamada Av. Cuauhtémoc), el Instituto Nacional de Cardiología, por el entonces Presidente de la República Manuel Avila Camacho y el Secretario de Salubridad y Asistencia, el Dr. Gustavo Baz, en una solemne ceremonia que reunió a la comunidad científica de todo el continente.

El Instituto nace en plena madurez y cabal productividad, “fatalmente a tiempo” (el mundo, y en particular Europa, emergía apenas de la II Guerra Mundial), lo que permitió un gran caudal de aportaciones científicas desde sus primeros momentos. Los distintos campos de trabajo del Instituto y de sus hombres se delineaban ya con nitidez, creciendo y floreciendo en la década de los años ‘50s. La clínica clásica, apoyada en la moderna tecnología de esos años, se depura, y difunde a través de un amplio grupo de maestros en donde destacan los nombres de Ignacio Chávez, Teófilo Ortiz Ramírez, Manuel Vaquero, Salvador Aceves, Rafael Carral y de Teresa, Felipe Mendoza, Armando Cuéllar, Alfonso de Gortari, Luis Méndez y José Manuel Rivero Carvallo, entre otros.

Florece el Cateterismo Intracardíaco y con él los estudios pioneros Hemodinámicos y Electrofisiológicos, realizados por los doctores Rodolfo Limón, Víctor Rubio y Jorge Soní, apoyados por decenas de brillantes colaboradores mexicanos y extranjeros. Es en este departamento del Instituto, en donde por primera vez a nivel internacional se pasa el catéter a través de un canal arteria persistente y se realizan valvuloplastías, olvidadas en ese momento y tan de actualidad en el presente decenio. Utilizando la Técnica de Celis, que modifica el método original de Agustín Castellanos, se inyecta una substancia opaca directamente en el sitio que se desea explorar dentro del corazón obtiendo nítidas imágenes que son publicadas en 1946 por Ignacio Chávez, Narno Dorbecker y el doctor Celis. En 1947 los suecos perfeccionan este método y lo llaman Angiocardiografía Selectiva, misma que hoy se práctica en todo el mundo. En Electrocardiografía, Demetrio Sodi Pallares, Enrique Cabrera y decenas de colaboradores mexicanos y extranjeros dieron renombre internacional a la Escuela de Electrocardiografía desarrollada en este Instituto. Años después, el Instituto se incorpora a la Cirugía Cardiovascular, con la figura de Clemente Robles y en el campo de la Fonomecanocardiografía, aparece con brillantez Bernardo Fishieder.

En el campo de la Anatomía Patológica destaca Isaac Costero quien da forma a toda una escuela en esta rama, mientras que en la Fisiología, Arturo Rosenblueth con un selecto grupo de colaboradores realiza una gran labor aportando numerosos estudios. Más tarde, Norbert Wiener, publica con Rosenblueth en el Instituto su libro de Cibernética. En la Farmacología, Rafael Méndez hace escuela por décadas gracias a su duradera labor de investigación. También aparece el manejo de una rica Cardiología Pediátrica iniciada por Jorge Soberón y tomada en rápido liderazgo de años por Jorge Espino Vela a partir de 1950, en donde destacan las aportaciones embriológicas de María Victoria de la Cruz y diversos colaboradores. La Nefrología moderna se instala con Herman Villarreal y la Reumatología con Javier Robles Gil. En la década de los años ‘50s, los doctores Chávez, Robles Gil, Salvador Aceves y Felipe Mendoza presentan en el ler. Simposio Internacional de Fiebre Reumática, un programa de prevención que es puesto en práctica en el Instituto y después a nivel nacional con magníficos resultados por años. Finalmente, es destacable la valiosa labor de asistencia iniciada desde entonces por las enfermeras religiosas de la Congregación del Verbo Encarnado, quienes han brindado en todo momento los cuidados y atenciones necesarias para el restablecimiento de los enfermos.

Al iniciarse la década de los años ‘60s el Maestro Chávez abandona la dirección del Instituto al ser electo Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. Le siguen en la dirección, con una muy distinguida labor los Maestros Salvador Aceves (1961-1965), Manuel Vaquero (1965-1971) y Jorge Espino Vela (1971-1975).

EL NUEVO INSTITUTO NACIONAL DE CARDIOLOGÍA (1976)

Desde 1967, durante la gestión del Dr. Vaquero, surge la idea de renovar estructuralmente con más edificios y recursos el primitivo Instituto; quedando a cargo del maestro Ignacio Chávez, el Comité Asesor encargado de la planeación y desarrollo de las nuevas instalaciones. En 1969 durante la ceremonia del 25 aniversario del Instituto, ante el Presidente de la República, Chávez anuncia los planes y campaña de renovación, siendo sin embargo hasta el año siguiente, cuando se toma la decisión de iniciar la construcción del nuevo Instituto.

En 1971 bajo la dirección del Dr. Jorge Espino y con el apoyo de la Comisión de Planeación, se logran importantes avances en la gestación del nuevo Instituto: el Gobierno Federal cede el terreno necesario (62,000 mts2) en el área de Tlalpan; se obtiene una importante cantidad de la venta del anterior edificio y la Fundación Mary Street Jenkins, institución mexicana presidida por don Manuel Espinosa Yglesias, contribuye generosamente con más de la tercera parte del costo total. Frente a esta noble reacción pública, el Gobierno decide aportar una importante cifra para poder así terminar la obra y además renovar el equipo médico.

Gracias a todos estos esfuerzos se logra finalmente iniciar la construcción de las nuevas instalaciones. El 13 de marzo de 1976 el Dr. Chávez, acompañado por el Presidente de la República Luis Echeverría, coloca la primera piedra del proyecto, arrancando los trabajos que finalizarán en un tiempo récord de tres años; el 17 de octubre de 1976, es inaugurado oficialmente el nuevo Instituto Nacional de Cardiología.

El Maestro Chávez permanece en la Dirección del Instituto por dos años y medio, hasta asegurarse de su cabal funcionamiento. Abandona la Dirección en buen estado de salud en abril de 1979, a los 82 años de edad, siendo substituido por el Dr. Jorge Soní. Lamentablemente, más tarde en ese mismo año el Maestro Chávez fallece. A partir de entonces, como reconocimiento a su gran obra y por decisión unánime el Instituto Nacional de cardiología lleva su nombre.

Debido a su valiosa labor, el Dr. Soní es reelecto a un segundo periodo hasta abril de 1989, año en que entra a la dirección el Dr. Ignacio Chávez Rivera también electo por dos periodos (1989-1999).

Finalmente, hoy día el Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez” es dirigido por el Doctor Marco Antonio Martínez Ríos, quién continúa con la labor de asistencia, enseñanza e investigación que han dado renombre internacional a este Instituto.

El Instituto Nacional de Cardiología como Centro Internacional de Formación Cardiológica

A lo largo de sus más de 50 años de vida el Instituto ha contribuido no sólo al fomento de las relaciones amistosas y de colaboración científica entre los cardiólogos de todo el mundo. Su labor de enseñanza en la formación de cardiólogos provenientes de todo el mundo, particularmente de América y algunos países Europeos ha sido permanente y de tradición trascendente. Cerca de 2,500 jóvenes médicos de 60 países, distribuidos en cada continente, han hecho residencias y estancias de estudio en el Instituto. Dos mil de ellos, han hecho entrenamiento de al menos dos años y han obtenido la especialización. Algo más de 900 han sido de México, 750 de Centro y Sudamérica, 250 de Europa y el resto de lugares de Asia, África y Oceanía.

Fundación de la Sociedad Interamericana de Cardiología

En 1944, durante la inauguración del Instituto Nacional de Cardiología, se dieron cita en México distinguidos cardiólogos provenientes exclusivamente del continente Americano (debido a la existencia de la II Guerra Mundial); siendo especialmente significativa la delegación estadounidense con la participación de ilustres nombres en el campo de la cardiología tales como: Frank N. Wilson, Paul D. White, Samuel Levine, Haroid Pardee, Louis N. Katz, Carl J. Wiggers, Ch. Wolferth, Paul Ducket Jones y G. Hermann entre otros. El éxito de esta reunión científica fue tal que se acordó considerarla como el 1er. Congreso Interamericano de Cardiología, fundando además la Sociedad Interamericana de Cardiología misma que fue convocada a reunirse dos años después en 1946 nuevamente en México, constituyendo el II Congreso Interamericano. Los dos primeros tuvieron lugar así en nuestro país, bajo la presidencia del doctor Ignacio Chávez, relizándose el tercero en Chicago en 1948, bajo la dirección de Louis N. Katz, llevándose a cabo a partir de entonces de manera exitosa en distintas regiones de América, en forma bianual bajo el mando de 13 Presidentes.

Fundación de la Sociedad Internacional de Cardiología

En 1946, durante la realización del II Congreso Interamericano en México, contando ya con la participación de ilustres profesores europeos, varias delegaciones hicieron la propuesta de crear una asociación que agrupara médicos cardiólogos de todos los continentes. Aprobada la propuesta, es fundada oficialmente en este congreso la Sociedad Internacional de Cardiología. En su acta constitutiva, firmada por destacados cardiólogos de Argentina, Bélgica, Brasil, Cuba, Checoslovaquia, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Suecia y Suiza; se acordó designar al profesor Charles Laubry como Presidente de la Sociedad y al Dr. Chávez, como el encargado de redactar los estatutos y de convocar al I Congreso Mundial de Cardiología.

Así, en septiembre de 1950, fue inaugurado en el gran anfiteatro de la Sorbonne de París, el I Congreso Mundial de Cardiología, con la participación del Primer Ministro de Francia Maurice Schumman, los profesores Charles Laubry, L. Gallavardin, René Leriche, A. Clerc y Leon Binet de Francia; Ignacio Chávez de México, Sir John Parkinson de Inglaterra, Paul D. White de los Estados Unidos y Gustav Nylin de Suecia. El Comité firmante del acta constitutiva y electo por la Asamblea fue el profesor Laubry como Presidente y los doctores Paul White e Ignacio Chávez como Vicepresidentes.

El II Congreso Mundial de Cardiología tuvo lugar en Washington en 1954 bajo la dirección del Profesor Paul D. White en su calidad de Presidente de la Sociedad y del Congreso. El III Congreso regresó a Europa en Bruselas, en donde fue electo Presidente de la Sociedad y del futuro IV Congreso en México, el Profesor Ignacio Chávez.

Después de la reunión realizada en México, a la que asistieron 4,000 invitados, el Congreso Internacional de Cardiología se ha llevado a cabo en distintas ciudades de todo el orbe tales como: Nueva Delhi, Londres, Buenos Aires, Tokio, Moscú, Washington y Manila. Hasta la fecha la Sociedad Internacional de Cardiología ha tenido 16 Presidentes.

En 1978 en Tokio, bajo la presidencia de Lyie Peterson, la Sociedad Internacional de Cardiología decide fusionarse con la Federación Internacional de Cardiología creando así la Sociedad y Federación Internacional de Cardiología (ISFC: International Society and Federation of Cardiology).